Cuando un padre o madre saca a su hijo de un país al margen de la ley, deja al otro progenitor ante una complicada batalla legal. Para garantizar la vuelta rápida del menor sustraído, más de noventa países entre los que se incluyen todos los de la Unión Europea, son miembros del Convenio de La Haya de 1980, que establece un marco legal común. Los eurodiputados debaten este martes 10 de febrero, y votan este miércoles 11, una resolución sobre la adhesión de ocho nuevos países al convenio.

Los eurodiputados se disponen a proponer a los Estados de la Unión Europea que reconozcan la adhesión de Gabón, Andorra, Seychelles, Rusia, Albania, Singapur, Marruecos y Armenia al Convenio de La Haya de 1980 sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores. Siga el debate en directo en nuestra web, a través del enlace que encontrará en el margen derecho de esta información.

“El convenio nos proporciona medios eficaces para resolver de manera amistosa este tipo de disputas entre países”, aseguró la eurodiputada verde finlandesa Heidi Hautala, encargada de redactar el proyecto de resolución de la Eurocámara. Hautala añadió que hay que hacer otra cosa más: “El derecho de familia no se ha armonizado en la Unión Europea pero, quizás, habría que dar algunos pasos”. Y puntualizó: “Armonizar o, por lo menos, aclarar conceptos clave como la residencia habitual o el derecho de custodia facilitaría que los Estados de la Unión Europea resolvieran estos casos con más eficacia”.

La sustracción de menores por sus progenitores es la situación en la que la madre o el padre de una niña o un niño se lo lleva de su residencia habitual sin el acuerdo del otro progenitor, violando los derechos de custodia o de visita de este último.